Proyecto Estratégico

PUE SIEMO
 Sistema de información, investigación y estudios para el movimiento obrero

 

1.- INTRODUCCION Y OBJETIVOS

La información y la investigación son un insumo central –no tradicional en algunos sectores- para la toma de decisiones en cualquier actividad. Ello adquiere un carácter aún más relevante en el caso de las organizaciones sindicales, que vienen enfatizando su importancia para la acción gremial en diferentes áreas, tanto a nivel nacional como internacional.
En efecto, la actual sociedad creciente en complejidad, a la que suele aludirse como Sociedad de la información, se caracteriza por la rápida circulación de datos que permite que información y conocimiento se hayan convertido en factores abundantes y accesibles. En este marco, adquiere particular relevancia el desarrollo de herramientas que contribuyan a procesar una trama densa de información que puede ser contradictoria o difícil de asir, seleccionar e interpretar (Lockmuller 2008). En tal sentido, se ha señalado que la ventaja competitiva estratégica más relevante ya no es el acceso a la información sino la capacidad de apropiación del conocimiento, para lo cual es necesario procesar y administrar cúmulos de información heterogéneos y dispersos. El desafío es entonces desarrollar instrumentos analíticos potentes que incorporen los dispositivos teóricos y metodológicos necesarios parapoder orientar las decisiones en base al conocimiento socialmente disponible.

Aunque el acceso al conocimiento y la tecnología ha sido central para el crecimiento económico desde los albores del capitalismo, la creciente importancia de la información y las herramientas tecnológicas para configurar, intervenir y transformar el espacio público, que es el ámbito en el que se dirimen lo que es justo y posible en una determinada sociedad, han dado al manejo y control de la información un carácter estratégico no solo económico productivo, sino también socio político. En las sociedades contemporáneas , el objetivo debienestar está dado por la posibilidad de acceso generalizado a los bienes sociales y, sobre todo,por alcanzar un proceso conjunto de crecimiento sostenido y distribución equitativa de la riqueza (Piketty, 2014; Stiglitz, 2003; Sen, 1976).

El SIEMO pretende colaborar con este objetivo, contribuyendo de manera original y relevante a la generación de información e investigaciones quepermitan mejorar y adaptar las herramientas a disposición del Movimiento Obrero, permitiendo un monitoreo sistemático y exhaustivo de los indicadores que dan cuenta de lacapacidad adquisitiva del salario y el bienestar de los trabajadores dentro y fuera de la producción.En este proyecto hay tres líneas de estudio que consideramos centrales, dentro del marco general del Trabajo Decente (en los términos de la Organización Internacional del Trabajo y la Ley de Reordenamiento laboral de 2004):

  1. Condiciones de trabajo, salud laboral y bienestar de los trabajadores
  2. Salarios, empleo y poder adquisitivo de los trabajadores.
  • Indicadores de competitividad, performance e innovación sectorial

 

1.1.- Objetivo general:

Desarrollar un sistema combinado y original de información (cuantitativa y cualitativa) que permita llevar a cabo estudios e investigaciones acerca del bienestar de los trabajadores dentro y fuera de la producción y generar insumos para la acción gremial de organizaciones participantes del CITRA (p.e. para utilizar en las negociaciones colectivas, en las reuniones del Consejo del Salario, etc.).

 

1.2.- Objetivos específicos:

  • Desarrollar un Índice de Inflación que represente las variaciones de capacidad adquisitiva de los trabajadores, contemplando sus particularidades sectoriales y las pautas de consumo regional y por tipo y nivel de actividad
  • Desarrollar un Observatorio de Condiciones de Trabajo que permita identificar áreas de mejora y prevención de accidentes, contemplando las particularidades sectoriales
  • Desarrollar un tablero de seguimiento de indicadores de sustentabilidad del empleo, considerando los indicadores de competitividad (potenciales y vigentes) de los distintos sectores
  • Sumar la perspectiva de los trabajadores y sus organizaciones a los procesos de creación de conocimiento científico y tecnológico, considerando su formación laboral y el reconocimiento de competencias
  • Elaborar indicadores y estudios que permitan a los trabajadores y sus organizaciones contar con información actualizada de manera permanente, en particular respecto a temas de condiciones de trabajo y salud laboral; salarios y poder adquisitivo, y productividad y competitividad a nivel sectorial

La cuestión del bienestar de los trabajadores adquirió particular relevancia luego de la crisis de la Organización Científica del Trabajo comenzada a fines de los años 70 del siglo pasado (Stankiewicz, 1991).Dicha crisis tuvo dos momentos: el primero, de abrupta caída de la productividad asociada al malestar “en la producción”, que se expresó en abiertas manifestaciones de rechazo al trabajo fabril, aumento de los índices de ausentismo y rotación y mayor conflictividad sindical. El segundo, que se puede caracterizar como malestar “fuera de la producción”, se asocia con los procesos de flexibilización laboral, caída de la participación de los asalariados en el ingreso agregado, disminución de los servicios sociales garantizados por el estado, aumento de los índices de desempleo y de la duración del paro, entre otros (Battistini y Dinerstein, 1995). Estos factores, que derivaron en una mayor heterogeneidad de la fuerza de trabajo, colocaron el bienestar y la calidad de vida como eje articulador de la representación sindical (Hyman, 1996). Más allá de las diferencias sectoriales, este eje involucra tres áreas de intervención: una, asociada al bienestar en la producción, que llamamos condiciones de trabajo; otra, al bienestar fuera del ámbito de trabajo, a la que denominamos capacidad adquisitiva (que incluye no solo salario sino acceso a bienes y servicios esenciales); una tercera, que articula y sustenta a las otras dos, que denominamos sustentabilidad del empleo. El SIEMO se orienta a constituirse en la herramienta que permita recopilar, sistematizar y analizar la información necesaria para trabajar en estas tres dimensiones y sus articulaciones. En lo que sigue, analizamos cada una de estas dimensiones.

 

2.- MARCO TEÓRICO: CONDICIONES DE TRABAJO, SALUD LABORAL Y BIENESTAR DE LOS TRABAJADORES

2.1.- Condiciones laborales, efectos físicos y psicológicos

La problemática de condiciones de trabajo adquiere una singular relevancia con la crisis del sistema taylorista-fordista en la década de 1970. A los riesgos del ambiente físico, en materia de accidentes y enfermedades profesionales tradicionales, comienza a sumarse el concepto de “Carga mental”, resultado de la intensidad del trabajo, de la rutina de gestos y movimientos. La carga física se va desplazando, junto con los cambios tecnológicos yla puesta en vigencia de nuevas formas de producción, hacia el sufrimiento mental o psicológico (Dejours, 1980; Dejours y Gernet, 2013). Así, las transformaciones productivas y tecnológicas no sólo produjeron cambios en los mercados laborales, en la desaparición y surgimiento de nuevas ocupaciones, sino también una transformación o segmentación del mapa de los riesgos laborales: algunos se mitigan por los procesos de cambio tecnológico (como la carga física)y otros nuevos aparecen: los factores psicosociales como el stress o el burnout (Harrison, 1983) Los factores psicosociales son las condiciones presentes en una situación laboral directamente relacionadas con la organización del trabajo, con el contenido del puesto, con la realización de la tarea e incluso con el entorno, que tienen la capacidad de afectar al desarrollo del trabajo y a la salud de las personas trabajadoras. Las expresiones “organización del trabajo” y “factores organizativos” se emplean a menudo como sinónimos (Légeron, 2001). Estos factores pueden ser favorables o desfavorables para el desarrollo de la actividad laboral y la calidad de vida laboral del individuo. De allí la identificación de factores de riesgo psicosocial o fuentes de estrés laboral con el potencial de causar daño psicológico, físico, o social a los trabajadores, tanto durante el desempeño de su trabajo como fuera de él (Dejours, 1998)

En la actualidad, los riesgos psicosociales en el trabajo son una de las principales causas de enfermedades y de accidentes laborales (Gil-Monte, 2009). Estudios regionales del sector salud muestran esta tendencia, que se manifiesta en la presencia habitual de situaciones de violencia y la extensión del burnout (OPS/OMS 2013).

 

2.2.- Poder adquisitivo de los trabajadores

Los cambios de precios afectan de manera heterogénea al conjunto de la sociedad (Fritzer y Fessler, 2013), por lo que resulta contradictorio que tanto autoridades de política económica, como trabajadores y empresarios sigan definiendo sus estrategias de negociación sobre la base de estadísticas inflacionarias agregadas que no representan sino a un pequeño (y habitualmente acaudalado) segmento de la población.

En el plano académico, existe una abundante cantidad de estudios que abordan esta problemática y, combinando enfoques metodológicos alternativos, dan muestra fehaciente de las significativas diferencias inflacionarias que enfrentan los distintos sub-grupos poblacionales, en múltiples países y para diversos períodos de tiempo (y, por lo tanto, de la inocultable necesidad de producir estadísticas inflacionarias específicas para diversos estratos de la sociedad; cfr. Arrow, 1958).

En Argentina, diversos estudios han demostrado perfiles diferenciales en materia de estructura de gastos de las familias de determinados sectores en relación la estructura de gastos promedio de la población en general, lo cual ratifica los resultados de la literatura internacional: se requieren indicadores de inflación específicos para distintos sub-grupos poblacionales (Lódola y otros, 2000). En este contexto, y ante la actual carencia de estadísticas del Sistema Nacional referidas a empleo, salarios y costo de vida, se genera una situación de incertidumbre que limita las posibilidades de negociación salarial y de accionar gremial y político de las organizaciones de trabajadores. Generar una “canasta de los trabajadores” que delimite el perfil de consumo de los asalariados según perfil de remuneraciones constituiría un producto inédito e invalorable. Permitiría, además, observar la evolución de la capacidad adquisitiva y del bienestar de los agremiados, en diálogo con datos censales, ocupacionales y de estructura familiar que permitirán conocer heterogeneidades intra e intersectoriales.

 

2.3.- Sustentabilidad del empleo, productividad y competitividad sectorial

A pesar de que entre los años 2003 y 2013 se crearon algo más de 202 mil nuevas empresas privadas (15000 industriales), o sea, un aumento del 50% en el stock empresario, lo que evidencia un proceso de reconstitución del tejido económico luego de la crisis de 2002 y un proceso expansivo de la población de empresas, no puede decirse que se esté en presencia de un cambio económico estructural. Considerando que la generación de empleo está estrechamente vinculada con la estructura productiva, es necesario atender a los procesos innovadores, el desarrollo de capacidades, la adopción de nuevas tecnologías y los procesos de generación del conocimiento que, actuando sobre las competencias de las firmas, determinan mayor competitividad y condicionan la generación de empleo. La equidad también se construye sobre la base de un sistema productivo con capacidad de asimilar y generar conocimiento, innovación y difundirlos a través del tejido económico y productivo. Esto requiere un sistema industrial integrado y abierto, participación en los mercados internacionales a través de la especialización productiva y con valor agregado.

Ello significa indagar y profundizaren la productividad sectorial atendiendo a los factores endógenos y exógenos, analizarla a nivel gremial, trabajar sobre el futuro de cada sector en función de perspectivas tecnológicas, cambios probables de competencias y saberes y eventuales nuevos sistemas de relaciones laborales o la transformación de los existentes. Competitividad y productividad no son contradictorios con la creación de empleo, pero requieren ser analizados desde una mirada integral que incluya al empleo, la estructura productiva y la distribución del ingreso (Diamand, 1972).

 

3.- METODOLOGÍAS Y TÉCNICAS A UTILIZAR

La heterogeneidad de actividades y estudios requiere de una combinación de técnicas de carácter cuantitativo y cualitativo. Entre otros:

  • Realización de encuestas de condiciones de trabajo sectoriales y específicas a determinadas ocupaciones , de estructura de ingresos y gastos de hogares por sector;
  • Análisis de las condiciones de comunicación interpersonal en situación de trabajo mediante registro y observación
  • Relevamiento de precios por sector y aglomerado urbano
  • Elaboración de índices, indicadores y procesamiento de información
  • Análisis económicos de distintos sectores y subsectores de la economía; relevamiento de cadenas globales de valor y su relación con el empleo
  • Análisis integrado e integral de las dimensiones a estudiar

 

4.- RESULTADOS ESPERADOS

  • Construcción de un espacio de información y estudios sobre empleo, salarios, condiciones de trabajo y productividad de carácter público destinado a investigadores, académicos y a los actores del mundo del trabajo, en particular a los trabajadores y sus representantes de carácter plural
  • Generación de información a partir de indicadores que hasta el momento no están presentes en el sistema estadístico nacional
  • Creación de un espacio de intercambio entre la investigación y los gremios que permita fortalecer espacios de intercambio y formación de agentes de investigación en los sindicatos
  • Acercamiento de la problemática de productividad y competitividad sectorial en el mundo gremial